GAS NOBLE

Para Guillermina (y Jorge)

 veces el viento empuja fuerte hacia el otro lado a quien hemos amado,
luego la brisa le devuelve a los océanos...]

Te fuiste
gas noble de nostalgia
dejando una luz breve
tan eterna
entre luciérnagas
para que te buscara
asomada en la pantalla
de una película real
vívida
percibida
a través de mis párpados
desvelados por ti.

Ando día a día
en silencio
amordazando tu recuerdo
desvelando el aroma
de la piel que te habitaba
los rincones
en los que dejé mis manos
las que cuidaron
tu pensamiento, tu cortés existencia.

No me pidas
el sombrero, ni la máscara
que modelan hoy mi vida
dentro del océano,
te pido risas
y letras para sustentar
ésta sin vida
tuya, mía
nuestras.
Que dejaste respuestas
incompletas
en un horizonte de dudas…

Vuelve, sigiloso
en la brisa
en el mar donde navegamos
vuelve entre árboles
dando sombra
vuelve y regresa
sin prisa,
en la noche transparente,
caballero
para recordar
y no olvidarte nunca,
vuelve,
vuelve, para envolverte.

PERMANECER

[Con una inusual
belleza tardía
previa a la tímida dulzura
sonrió
y quedó tendido
en el puente].

La luz ajada
estaba quieta
insurrecta
de ahí el vacío.
Los pasos conducían
hasta la aterciopelada estela
caprichosa, densa
cuajada de materia inerte.

Te he traído
mil preguntas
augurando el silencio
invitándote a ser más libre
a permanecer
a ser estando
sintiendo.

Hoy regalándote
las tintineantes
aguas del rocío
lo veo todo
más mío
o nuestro
para que mires
en mis paisajes ocres
esos que tanto me gustan.

AQUELLAS TARDES

Prometí seguirte
a través de las fronteras
en medio de divisas extranjeras
apátridas
allí encontré el tumulto,
enfervorecido, apretado.

Olía a inciensos
a bazar
atestado de brillos
con cueros añejos y malolientes.

Quisiera haber perdido
tu aurora, tus aromas
estar lejos de las sábanas roídas
de aquellas habitaciones alquiladas
donde envolvíamos un amor
terco, obstinado
cerca del todo
cada tarde
transitada de tabaco y alcohol.
Te dije susurros en los párpados
temiéndome despertar
del jardín podrido
donde las flores ya no olían.

Dije: hasta luego
mil veces
y no cumplí nada.
Por eso hoy interrumpo
tus ausencias
yo misma parto
entre los cipreses
a la tierra dorada de dunas
tratando de no mentirme más
y dejar correr el viento
la brisa
y tu recuerdo.

FINAL

Te observé
saliendo de la frontera
con pequeños pasos
medidos

rozando otras juventudes
otorgando palabras
ríos
en otras aguas.

Y más allá del sentir
fue tristeza
final
tiempo acabado.

Sentada
mirando tras los visillos
las flores
el árbol
no son paz
ni anhelo
ahora son olvido.

Me marcho
caminando
viendo
pero sin el sentir perfecto.

En la espera
interminable
vendrán más raíces
en las que anclar
el roce sutil
la mirada
verdeazulada
mi yo
(infinitesimal yo).

TEJER

He tejido con una cuerda
una telaraña fina
inquieta
a salvo de la oquedad profunda
con la intención
de perdurar haciéndome infinita.

En su fondo
escucho el latido
rítmico, inmutable
de cada rocío
posado en la hoja
a través de tu mano
de tus dedos
aquellos que acarician
la mesura del despertar
sin decir nada
callados
estando ahí siempre
en el silencio diario.

SI NO LO SABES

Si no lo sabes
yo te lo diré,
es semejante a un violinista
frente a las cuerdas
a punto de tocar acordes
ciegos o llenos de entereza
ajenos a una cercanía
subyacente en el olvido.

Ellos, los músicos
acompasan
comprendiendo
la tersura de una mejilla
sin formas,
concentrados murmurando
para aquel que no sabe
y todo lo ignora.

OLEAJE

Ojeé las alas
profusas, determinantes

como en un ahogo
entretejí otoños oscuros
hasta dejar perdida la inocencia.

Tal vez me hayas olvidado
los ojos desacompasados
ausentes gritan…
Sólo las palabras vuelan
bajo el recuerdo
de la piel argenta.
Me siento, me quedo atrapada
en un minúsculo tiempo
chocando
tras la tenue luz
en la absoluta nada.

PAPELES

Siempre pensé
guardar los tulipanes amarillos
en las carpetas de los recuerdos
invisibles, añejos
después vinieron los silencios
los desmanes
las ausencias
no fue hasta lograr cerrar
mis ojos
cuando te descubrí
ya lejos
oteando otros paisajes.

Es un modo de no sentir
sólo respirar
frente al tiempo inevitable
y así la acera gris encharcada
traerá imágenes de la lluvia
de tu ida.

CAMINO

Escucho fluir el maremágnum
del sauce apresado
adherido a la hojarasca
sobre la que cae, lánguido.
El color confluye
da paso al baile
danzando sobre los ojos perfumados.

He encontrado el camino
alternativo, distante.
Un breve inciso
para sentir el bagaje esperado
el vaivén del árbol
entregado,
quizás plausible.
Lejos discurro huellas
imaginadas, despiertas.

Así es el paisaje
íntimo, pasivo
quedado a nuestros pies.